Locales
La bombera merlina que combatió el fuego en Chubut: coraje y vocación en primera línea
Este martes por la tarde, el gobernador Claudio Poggi recibió en Casa de Gobierno a los brigadistas y bomberos voluntarios sanluiseños que participaron del combate contra los incendios forestales en la Patagonia.
4 de febrero de 2026 - 10:31 hs.
Entre ellos, se destacó con nombre propio la labor de Stephanie Benavidez, bombera voluntaria de la Villa de Merlo, quien representó a la localidad en uno de los operativos más complejos del verano.
La delegación, integrada por ocho brigadistas y 22 bomberos, viajó más de 1.400 kilómetros hasta Cholila, en Chubut, para sumarse a las tareas de contención de los focos ígneos que arrasaron viviendas, montes nativos y fauna silvestre.
Stephanie Benavidez, orgullo de Merlo
Benavidez estuvo en la primera línea del combate contra el fuego, enfrentando jornadas extensas, humo denso, altas temperaturas y un viento cambiante que complicaba cada maniobra. La propia bombera describió el escenario como extremo:
“Nos encontramos con una gran columna de frente de incendio, muy extensa y complicada. Las condiciones eran muy riesgosas para la seguridad de los combatientes”, relató.
Aun así, el equipo avanzó. Para Stephanie, el trabajo no se detiene por el miedo:
“Es adrenalina y mucho orgullo. Es lo que nos gusta, para lo que nos preparamos y por lo que fuimos convocados”.
Su participación tuvo además un valor simbólico especial: fue la única mujer del contingente sanluiseño. “Me siento muy privilegiada de haber sido elegida para representar a las mujeres bomberas voluntarias. Tenemos que seguir ocupando el rol del combatiente; es nuestro lugar”, expresó.
Un viaje de entrega y sacrificio
El contingente partió el 24 de enero con equipamiento básico y la promesa de volver a casa. Tras 18 horas de viaje, se encontraron con un panorama desolador: familias evacuadas, viviendas reducidas a cenizas y animales desorientados.
Durante días trabajaron en turnos intensos, priorizando la seguridad y conteniendo focos activos en zonas de difícil acceso. Aunque el grupo solicitó permanecer más tiempo, los relevos ya estaban programados.
“Fue un honor representar a la provincia”, coincidieron los combatientes al regresar.
Compromiso con el ambiente
Desde su experiencia, los brigadistas pidieron mayor conciencia social para prevenir incendios, recordando que muchas veces se originan por descuidos: colillas mal apagadas, quemas sin control o fogones improvisados.
La historia de Stephanie Benavidez deja una huella clara para Merlo: detrás del uniforme hay vocación, esfuerzo y una enorme voluntad de servicio. Su tarea en la Patagonia no solo ayudó a comunidades afectadas, sino que también puso en alto el nombre de la ciudad.
Orgullo merlino que cruzó el país para cuidar vidas y naturaleza.
