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El Sol de Oro fue para el gaucho merlino Ariel Godoy, referente de la tradición y el compromiso comunitario

En una de las escenas más emotivas del cierre de la 53° edición de la Fiesta Nacional Valle del Sol, el máximo reconocimiento del festival, el Sol de Oro, fue otorgado al gaucho merlino Ariel Godoy, vecino muy querido y símbolo vivo de las tradiciones criollas de la comunidad.

9 de febrero de 2026 - 21:57 hs.

La distinción, que cada año destaca a personas que dejan huella por su trayectoria, compromiso social e identidad cultural, puso el foco esta vez en una figura que —lejos de buscar protagonismo— construyó su historia desde el trabajo silencioso, la solidaridad y el amor por Merlo.

Godoy nació el 26 de mayo de 1963 en la Villa de Merlo, en el seno de una familia trabajadora. Creció en El Pantanillo, cursó sus estudios en Piedra Blanca Arriba y en el Instituto Monseñor Orzali, y desde muy joven acompañó el esfuerzo familiar: su padre con la carnicería y su madre elaborando pan casero y tabletas que los hijos repartían en bicicleta por el pueblo.

A lo largo de su vida formó parte del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, desempeñó distintos trabajos en instituciones y talleres locales y, desde hace más de tres décadas, se desempeña en la empresa SONNE SRL.

Pero su huella más profunda está ligada a la tradición: en 2006 fundó la Agrupación Gaucha El Quebracho, con el objetivo de preservar y difundir las costumbres criollas. Desde el barrio 140 Viviendas, la agrupación creció hasta representar a Merlo en desfiles, cabalgatas y encuentros culturales, llevando la identidad merlina a cada rincón.

Además, año tras año, acompaña con respeto y devoción el ingreso de la Virgen Nuestra Señora del Rosario durante el festival, como custodio de la patrona, un gesto que ya es parte del ritual de la fiesta.

El reconocimiento fue entregado por el intendente interino Leo Rodríguez y el ministro de Turismo y Cultura Juan Álvarez Pinto, quienes le hicieron entrega del Sol de Oro, una pieza tallada en madera de algarrobo por el artesano Pepe Lemos.

“Por su trayectoria, hombría de bien y compromiso criollo”, expresa el certificado oficial, que destaca su ejemplo cotidiano y su aporte a mantener viva la memoria del pago.

Con aplausos cerrados y emoción en el escenario mayor, el público acompañó el momento en el que Ariel Godoy recibió el galardón, en una noche donde la música y la cultura también tuvieron espacio para honrar a quienes sostienen la identidad de la Villa.

Un premio merecido para un vecino que, con andar manso y firme, representa lo mejor del espíritu merlino.

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