Provincia
El Cristo de Renca “viajó” al fin del mundo: desde San Luis hasta la Antártida
En un hecho histórico para la fe puntana, la réplica de una de las imágenes religiosas más importantes de San Luis quedó entronizada en la Base Marambio. Es la tercera vez que el Cristo de Renca trasciende fronteras y se convierte en un símbolo de hermandad y misión.
29 de marzo de 2025 - 09:11 hs.

La emblemática imagen del Cristo de Renca, de gran significado para la comunidad religiosa de San Luis, llegó finalmente a la Antártida, donde fue entronizada en la Base Marambio. Este acontecimiento marca un hito para la provincia y para la localidad de Renca, que cada año celebra con fervor la festividad de su santo patrono.

La misión estuvo encabezada por la intendenta de Renca, Romina Peralta, quien fue la encargada de llevar la escultura hasta el Continente Blanco. Debido a las condiciones climáticas adversas, la comitiva pudo permanecer en la base solo alrededor de media hora. En ese breve tiempo, la imagen fue recibida por el vicealmirante Manuel Darío Castaño, jefe de la Base Marambio, quien agradeció el gesto de la municipalidad.
Este es el tercer viaje internacional que realiza el Cristo de Renca. En 2019, la primera réplica fue entregada al Papa Francisco en El Vaticano, mientras que la segunda fue destinada a la comuna de Renca, en Chile. Ahora, con su llegada a la Antártida, la imagen se ha convertido en un símbolo de unidad y esperanza en uno de los lugares más remotos del planeta.

“Hace dos años, hablamos con monseñor Gabriel Barba y coincidimos en la necesidad de ‘misionar’ la imagen, llevándola a santuarios importantes a nivel mundial y a lugares emblemáticos dentro de Argentina”, comentó Peralta antes del viaje.
Las gestiones para que la imagen llegara a la Base Marambio comenzaron el año pasado y recibieron una respuesta positiva desde el inicio. Este también es el segundo contacto entre la localidad de Renca y la Antártida: durante la pandemia, alumnos de la localidad puntana y de la región más austral de Argentina participaron en un intercambio cultural.
El Cristo de Renca inició su travesía a mediados de marzo, realizando diversas escalas técnicas antes de aterrizar en Marambio. Ahora, la imagen permanecerá en la base como testimonio de fe, unidad y hermandad para aquellos que habitan y visitan este lugar tan emblemático.