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Palmira Scrosoppi, un legado artístico que sigue vivo en el corazón cultural de la Villa de Merlo

Fue la primera profesora de dibujo de la localidad y sembró generaciones de artistas. Su casa, hoy convertida en museo, es uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad.

25 de enero de 2026 - 11:14 hs.

La historia cultural de la Villa de Merlo no puede contarse sin nombrar a Palmira Scrosoppi. Su obra, su vocación docente y su generosidad con la comunidad dejaron una huella profunda que todavía hoy se refleja en cada exposición, taller y encuentro artístico que se desarrolla en la ciudad.

Ubicada sobre avenida del Sol y la Luna, en el tradicional barrio Pellegrini, la Casa Museo “Palmira Scrosoppi” se consolidó con el paso de los años como un verdadero faro cultural. Allí conviven la memoria de la artista con una agenda activa que incluye exposiciones de pintura, fotografía, escultura, tallas en madera y muestras colectivas, además de recibir cada año a artistas nacionales e internacionales que participan del reconocido Encuentro de Pintores Paisajistas.

El espacio también resguarda parte de su historia a través de murales que decoran sus columnas exteriores: uno recuerda a Mirta Ceballos, alumna destacada de Palmira y referente del encuentro de paisajistas; otro retrata a la propia artista; y el tercero evoca su vínculo entre Buenos Aires y la Villa de Merlo, junto al desarrollo del Rincón del Este impulsado por su esposo, Carlos Contursi.

Palmira nació en Buenos Aires en 1906 y se formó en la Academia Nacional de Bellas Artes, donde se graduó como profesora de Dibujo. Desarrolló una extensa carrera docente en Buenos Aires y San Isidro, y estuvo vinculada al grupo plástico boquense encabezado por Benito Quinquela Martín. Su producción artística abarcó técnicas como óleo, acuarela y pastel, con especial dedicación al paisajismo y el retrato.

A partir de 1950 comenzó a pasar sus veranos en Merlo, donde encontró no solo el amor, sino también una fuente inagotable de inspiración en los paisajes serranos. Tiempo después se radicó de manera definitiva y se convirtió en la primera profesora de dibujo de la Villa, formando a generaciones de artistas locales y aportando una mirada estética que ayudó a construir la identidad cultural de la región.

Su trayectoria fue reconocida en distintos salones y exposiciones. En 1956 obtuvo el Primer Premio de Pintura por su obra “Abriendo avenidas” en el Salón del Centenario de Villa Mercedes, consolidando su prestigio a nivel provincial y nacional.

Palmira Scrosoppi falleció en Merlo en 1988, pero su legado permanece intacto. La decisión de abrir su casa como museo permitió que el arte siguiera circulando, convirtiendo al espacio en un punto de encuentro para creadores y vecinos.

Hoy, el Museo “Palmira Scrosoppi” no solo preserva la memoria de una pionera, sino que también enriquece la propuesta turística y cultural de la Villa de Merlo, integrando arte, historia e identidad merlina.

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