Sociedad
Para muchas personas, la pirotecnia no es una fiesta
Celebrar sin ruido es una forma de incluir, cuidar y respetar en la Villa de Merlo.
24 de diciembre de 2025 - 09:34 hs.
En cada celebración, no todas las personas viven las fiestas de la misma manera. Para muchas, los sonidos fuertes y repentinos que genera la pirotecnia provocan ansiedad, miedo, crisis sensoriales y un profundo malestar emocional. Esta situación afecta especialmente a personas con hipersensibilidad auditiva, personas mayores, bebés y personas dentro del espectro autista, para quienes el estruendo puede resultar abrumador e incluso doloroso.
Las explosiones no solo alteran la tranquilidad de los hogares, sino que pueden generar episodios de desregulación sensorial que requieren tiempo y acompañamiento para ser superados. En estos casos, lo que para algunos es un momento de festejo, para otros se transforma en horas de angustia y estrés.
Además del impacto en las personas, la pirotecnia también provoca consecuencias negativas en los animales y en el ambiente. Mascotas y fauna silvestre sufren desorientación, miedo extremo y, en muchos casos, accidentes o extravíos a causa de los ruidos intensos. Por eso, reducir el uso de pirotecnia es también una forma concreta de cuidar la vida y el entorno natural.
Elegir celebraciones sin estruendos no significa dejar de festejar, sino festejar de otra manera: con luces, música a volumen moderado, encuentros compartidos y gestos que incluyan a toda la comunidad. La empatía, el respeto y la conciencia social también forman parte de las fiestas.
Construir una comunidad más humana implica pensar en el otro, reconocer las distintas realidades y actuar con responsabilidad. Celebrar sin pirotecnia es una elección que suma inclusión, cuidado y compromiso colectivo.
