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El boxeo argentino está de luto: murió el “Roña” Castro a los 59 años tras una repentina descompensación

El excampeón mundial de peso mediano falleció durante la madrugada de este miércoles 14 de octubre mientras se encontraba en un bingo de Morón, provincia de Buenos Aires. Las causas de su muerte todavía son materia de investigación. Su partida genera una profunda conmoción en el deporte nacional.

14 de octubre de 2026 - 08:46 hs.

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El boxeo argentino está de luto: murió el “Roña” Castro a los 59 años tras una repentina descompensación

El boxeo argentino atraviesa una jornada de profundo dolor tras conocerse el fallecimiento de Jorge Fernando “Roña” Castro, una de las figuras más emblemáticas del pugilismo nacional. El exdeportista murió a los 59 años luego de sufrir una descompensación mientras se encontraba en el Bingo de Morón, en el oeste del conurbano bonaerense.

Según las primeras informaciones, Castro comenzó a sentirse mal durante la medianoche y sufrió un episodio que requirió asistencia médica de emergencia. A pesar de los esfuerzos por asistirlo, se confirmó su fallecimiento.

Personal policial y de Policía Científica intervino para determinar las circunstancias del episodio. Si bien trascendió que el exboxeador padecía diabetes y que la descompensación podría estar relacionada con sus niveles de insulina, hasta el momento no existe una confirmación médica definitiva sobre la causa de su muerte.

La noticia provocó una fuerte conmoción entre familiares, amigos, seguidores y referentes del deporte argentino, que despiden a uno de los grandes protagonistas de la historia del boxeo nacional.

Una leyenda que protagonizó una de las peleas más recordadas de la historia

Nacido el 18 de agosto de 1967 en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, Jorge Castro construyó una trayectoria extraordinaria sobre el cuadrilátero, marcada por su carácter, su resistencia y una capacidad de recuperación que lo convirtió en ídolo popular.

Debutó profesionalmente en 1987 y llegó a disputar 144 combates, con un registro de 130 victorias, 90 de ellas por nocaut, 11 derrotas y tres empates.

Su mayor conquista llegó el 12 de agosto de 1994, cuando se consagró campeón mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) tras derrotar al estadounidense Reggie Johnson en Tucumán.

Sin embargo, su nombre quedó definitivamente grabado en la historia del deporte el 10 de diciembre de ese mismo año, cuando defendió su corona frente a John David Jackson en Monterrey, México.

Aquella noche, Castro estaba prácticamente derrotado. Había recibido un duro castigo durante gran parte del combate y sus ojos estaban seriamente inflamados. Pero en el noveno asalto conectó una izquierda demoledora que cambió por completo el desarrollo de la pelea y terminó imponiéndose por nocaut.

La histórica remontada fue bautizada como “La mano de Dios”, en referencia al recordado gol de Diego Armando Maradona en el Mundial de México 1986.

El enfrentamiento fue reconocido por la prestigiosa revista The Ring como la Pelea del Año, convirtiéndose en uno de los momentos más memorables del boxeo argentino.

Su compromiso solidario fuera del ring

Más allá de sus logros deportivos, Castro también se destacó por su compromiso con los sectores más vulnerables.

Durante los últimos años impulsó comedores y merenderos en distintas localidades del conurbano bonaerense, brindando asistencia alimentaria a familias que atravesaban dificultades económicas.

Su propia historia de vida, marcada por una infancia humilde, lo había llevado a desarrollar una fuerte vocación solidaria.

En el último tiempo se encontraba trabajando en la apertura de un nuevo centro comunitario en Morón, con el objetivo de ampliar la asistencia a quienes más lo necesitaban.

También mantuvo una importante presencia pública a través de participaciones televisivas, entrevistas y actividades vinculadas al deporte.

Una despedida que conmueve al deporte nacional

La noticia de su fallecimiento también generó una profunda tristeza en su entorno más cercano. Su pareja, Noelia Vigliarolo, lo despidió con un emotivo mensaje en redes sociales, donde recordó los años compartidos y el amor que los unía.

A lo largo de su vida, el “Roña” Castro se convirtió en mucho más que un campeón mundial. Su personalidad, sus memorables peleas y su capacidad para sobreponerse a las adversidades lo transformaron en uno de los deportistas más reconocidos y queridos de la Argentina.

Su muerte deja un enorme vacío en el boxeo nacional, pero también un legado que trasciende los títulos y las victorias: el de un luchador que nunca olvidó sus orígenes y que, fuera del ring, continuó dando pelea por quienes más lo necesitaban.

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