Opinión

Leer en tiempos de pantallas: el legado de Borges que sigue más vigente que nunca

En una época atravesada por celulares, redes sociales y contenidos cada vez más breves, la lectura enfrenta nuevos desafíos. El Día del Lector, conmemorado este lunes en homenaje al nacimiento de Jorge Luis Borges, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta sencilla: ¿cuánto tiempo le dedicamos hoy a leer?

25 de agosto de 2026 - 10:22 hs.

Notificaciones, mensajes, videos de pocos segundos, redes sociales y una pantalla que prácticamente nos acompaña durante todo el día. En medio de esa vorágine, sentarse a leer un libro parece haberse convertido en un desafío.

Este lunes 24 de agosto se conmemoró en Argentina el Día del Lector, una fecha establecida por la Ley Nacional 26.754 en homenaje al nacimiento de Jorge Luis Borges, ocurrido en Buenos Aires en 1899.

Pero más allá de la efeméride, la fecha permite poner el foco en una práctica que compite diariamente con nuevas formas de consumir información y entretenimiento.

Leer cuando todo invita a pasar rápido

Las nuevas tecnologías cambiaron la manera en que nos informamos, estudiamos, trabajamos y nos entretenemos. Gran parte de los contenidos que llegan a nuestros teléfonos están diseñados para ser vistos rápidamente antes de pasar al siguiente.

Un libro propone exactamente lo contrario: detenerse, concentrarse, imaginar y dedicarle tiempo a una misma historia.

Por eso, el espíritu del Día del Lector trasciende el calendario y funciona como una invitación a recuperar espacios para la lectura, especialmente entre las nuevas generaciones.

Borges: escritor, pero sobre todo lector

Pocas figuras resultan tan apropiadas para representar esa idea como Jorge Luis Borges.

Los libros estuvieron presentes desde su infancia y terminaron convirtiéndose en una parte fundamental de su vida y de su obra. Bibliotecas, laberintos, espejos, memoria, tiempo e infinito atraviesan muchos de sus cuentos, poemas y ensayos.

Entre sus trabajos más reconocidos se encuentran “Ficciones”, “El Aleph” y “El hacedor”, obras que décadas después de su publicación continúan llegando a nuevos lectores dentro y fuera de Argentina.

Su pasión quedó plasmada en una célebre línea de su poema Un lector: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”.

Una invitación que permanece

Borges murió en 1986, pero su relación con los libros dejó una idea que conserva plena vigencia.

En tiempos donde casi todo parece pedir velocidad e inmediatez, leer también puede ser una forma de detenerse.

El Día del Lector quedó atrás en el calendario, pero quizás ese sea justamente el mejor mensaje de la fecha: no hace falta esperar al próximo 24 de agosto para abrir un libro.

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