Sociedad
Guía Guadalupe: así funciona el protocolo policial para buscar a niños desaparecidos en San Luis
La reciente búsqueda de una niña de 3 años volvió a poner en primer plano el procedimiento que se activa ante la desaparición de niños, niñas y adolescentes. La Policía remarca un punto fundamental: no hay que esperar 24 horas para denunciar y cada minuto puede ser clave.
21 de agosto de 2026 - 11:07 hs.
La búsqueda y posterior hallazgo de una niña de 3 años en la ciudad de San Luis volvió a generar preguntas sobre cómo debe actuar una familia y qué procedimiento pone en marcha la Policía cuando se denuncia la desaparición de un menor.
En la provincia se aplica un protocolo conocido como “Guía Guadalupe”, que establece una serie de acciones coordinadas que comienzan desde el momento en que se recibe el aviso.
La comisario Verónica Villegas, subjefa de la Comisaría de Atención a la Niñez, Adolescencia y Familia (Canaf), remarcó que uno de los principales mitos que deben desterrarse es el de esperar 24 horas para realizar una denuncia.
Ante la ausencia de un niño, niña o adolescente, la recomendación inicial es revisar rápidamente la vivienda y sus inmediaciones. Si no aparece, se debe dar aviso inmediatamente al 911.
¿Qué información hay que aportar?
Los familiares o responsables deben brindar todos los datos posibles para facilitar la búsqueda: nombre y apellido, edad, fecha de nacimiento, domicilio, lugar y horario en el que fue visto por última vez y una descripción de la ropa que llevaba.
También resulta fundamental contar con una fotografía reciente y sin filtros. La Policía advierte que las imágenes modificadas, especialmente en el caso de adolescentes, pueden dificultar la identificación.
Asimismo, deben informarse características particulares como cicatrices, marcas de nacimiento, secuelas de alguna operación o cualquier otro rasgo físico que permita reconocer rápidamente al menor.
Qué hace la Policía cuando recibe la denuncia
Una vez que la desaparición es comunicada al Centro de Operaciones, se ponen en marcha los procedimientos establecidos en la Guía Guadalupe y se alerta a diferentes dependencias policiales y áreas del Ministerio de Seguridad.
Uno de los primeros pasos consiste en comunicar la situación a los puestos limítrofes. Paralelamente, Policía Caminera puede establecer un anillo de seguridad alrededor del área de búsqueda, con controles de vehículos e identificación de personas.
Los procedimientos pueden incluir la revisión de baúles y otros compartimientos de los rodados que circulan por los sectores considerados estratégicos.
Al mismo tiempo, efectivos son destinados al último lugar donde fue visto el menor para iniciar los rastrillajes.
Canes, bomberos, patrullas y tecnología
Dependiendo de las características de cada búsqueda, el despliegue puede involucrar a Bomberos de la Policía y División Canes, además de efectivos de las distintas comisarías.
También participan patrullas del Comando Radioeléctrico, personal de División Ciudadana, motoristas y móviles que recorren diferentes sectores.
La tecnología constituye otro elemento del operativo. Delitos Informáticos puede trabajar con drones y otras herramientas, mientras se analizan imágenes del sistema de cámaras de seguridad para intentar reconstruir los movimientos del menor.
En paralelo, se da intervención a la Fiscalía de Instrucción en lo Penal con competencia en Género, Diversidad Sexual, Infancia y Adultos Mayores, que acompaña judicialmente las actuaciones.
La información y las fotografías también pueden ser distribuidas oficialmente a los medios de comunicación para ampliar rápidamente el alcance de la búsqueda.
El acompañamiento a las familias
Durante estos operativos, la Policía dispone además de profesionales del Gabinete de Psicólogos, que pueden brindar contención y asistencia a padres y familiares mientras continúa el despliegue.
¿Qué ocurre cuando desaparece un adolescente?
El procedimiento incorpora otras herramientas cuando la persona buscada es adolescente.
Con autorización de sus progenitores, los investigadores pueden analizar información relacionada con sus dispositivos y medios de comunicación. También cobran especial importancia las entrevistas con amigos, familiares, compañeros y personas pertenecientes al ámbito escolar.
Las redes sociales y las comunicaciones pueden aportar elementos para reconstruir los últimos movimientos y establecer posibles lugares hacia los que pudo dirigirse.
Una regla fundamental: actuar inmediatamente
El mensaje de las autoridades es claro: ante la desaparición de un menor no existen 24 horas de espera para denunciar.
Una búsqueda rápida en la vivienda y alrededores puede ser el primer paso, pero si el niño, niña o adolescente no aparece, se debe comunicar inmediatamente la situación al 911 y aportar toda la información disponible.
En una búsqueda, los primeros minutos pueden resultar determinantes y la activación temprana del protocolo permite desplegar desde el comienzo los recursos policiales, judiciales y tecnológicos disponibles.
