Política
Encuesta nacional: Milei conserva el liderazgo electoral, pero la economía marca el principal desafío rumbo a 2027
Un estudio nacional de BDM Consultora muestra al Presidente primero en intención de voto y a La Libertad Avanza como el espacio con mayor identificación política. Sin embargo, el relevamiento también registra un fuerte malestar por los salarios, el empleo y el costo de vida, además de una elevada imagen negativa del Gobierno. Los números dibujan un escenario de polarización en el que el oficialismo mantiene competitividad electoral, aunque enfrenta señales que no debería desatender.
25 de agosto de 2026 - 14:14 hs.
La política argentina comienza a mirar cada vez con mayor atención hacia 2027. Aunque todavía falta un largo camino hasta las próximas elecciones presidenciales, una encuesta nacional realizada por BDM Consultora ofrece una fotografía interesante del escenario actual: Javier Milei continúa encabezando las preferencias electorales, pero lo hace en medio de una sociedad atravesada por dificultades económicas, pérdida de confianza y expectativas mayoritariamente negativas sobre el futuro inmediato.
El estudio fue realizado a nivel nacional sobre 3.094 casos, con un margen de error informado de ±1,8% y trabajo de campo entre el 28 de julio y el 3 de agosto de 2026.
La conclusión política más relevante posiblemente esté en la combinación de dos fenómenos aparentemente contradictorios: Milei conserva el primer lugar electoral, pero una parte importante de los argentinos expresa críticas hacia su Gobierno y hacia la situación económica.
No necesariamente una cosa invalida a la otra.
Milei primero y Kicillof como principal adversario
Ante la pregunta sobre a quién votarían si las elecciones presidenciales fueran hoy, Javier Milei obtiene el 31,1% y ocupa el primer lugar.
Detrás aparece el gobernador bonaerense Axel Kicillof, con 25,8%, mientras que Mauricio Macri alcanza el 10,5%, Myriam Bregman el 7,8% y Sergio Massa el 3,4%.
Dante Gebel registra 1,8%, otro candidato reúne 4%, el voto en blanco o la decisión de no votar alcanza el 5,7% y un 9,8% todavía no sabe a quién elegiría. La pregunta y las alternativas utilizadas por BDM están detalladas en el estudio.
De esta manera, Milei aventaja a Kicillof por 5,3 puntos porcentuales en el escenario planteado por la consultora.
El dato adquiere mayor relevancia porque otros estudios recientes también describen una competencia nacional encabezada por ambos dirigentes, aunque con diferencias según la metodología y la consultora. Un relevamiento de Proyección Consultores de agosto, por ejemplo, ubicó a Milei con 36,3% y a Kicillof con 32,3% en intención de voto por candidato.
Por tratarse de encuestas diferentes, esos porcentajes no deben compararse como si pertenecieran a una misma serie estadística. Sí permiten señalar una coincidencia: distintos estudios están encontrando una disputa electoral nacional en la que Milei y Kicillof ocupan posiciones centrales.
La Libertad Avanza también encabeza la identificación política
El liderazgo de Milei no aparece solamente cuando BDM pregunta por candidatos.
Al consultar con qué espacio o corriente política siente mayor cercanía cada entrevistado, La Libertad Avanza, liderada por Javier Milei, obtiene el primer lugar con 23,3%.
En segundo término aparece un dato que también merece atención: 18,8% dice no sentirse cercano a ningún espacio político.
Luego se ubican el peronismo liderado por Axel Kicillof, con 15,5%; el PRO de Mauricio Macri, con 10,1%; el peronismo referenciado en Cristina Fernández de Kirchner, con 9,1%; y la izquierda, con 5,1%.
Un sector libertario diferente al de Milei registra 4,8%.
El radicalismo, por su parte, aparece fragmentado: un 2,2% elige la alternativa “otro sector del radicalismo” y 1,8% se identifica específicamente con el radicalismo encabezado por Martín Lousteau.
La fotografía resulta especialmente interesante para la UCR. El partido conserva dirigentes, gobernadores y estructuras territoriales relevantes, pero en este relevamiento la identificación nacional específicamente radical aparece reducida y dispersa.
El problema para el Gobierno está en la economía cotidiana
El liderazgo electoral de Milei convive, sin embargo, con señales económicas adversas.
Cuando BDM preguntó cuál es actualmente el principal problema de la Argentina, los bajos salarios quedaron primeros, con 26,4%, seguidos por el desempleo o falta de trabajo, con 19,7%.
La corrupción aparece después, con 12,1%.
Más atrás se encuentran la calidad de la dirigencia política (6,6%), pobreza (5,1%), inseguridad (4,4%), Justicia (3,6%), presión impositiva (3,5%), inflación (2,4%) y educación (2,2%).
Hay un cambio político importante detrás de esos números.
La inflación ya no aparece como la principal preocupación, al menos en esta encuesta. El problema parece haberse trasladado hacia otra dimensión de la economía: cuánto alcanza el ingreso y cuáles son las posibilidades de conseguir o conservar un empleo.
La tendencia encuentra respaldo en otros relevamientos y análisis publicados durante agosto, que también señalan salarios y empleo entre las preocupaciones crecientes de los argentinos.
Para el Gobierno Nacional, por lo tanto, el desafío podría estar cambiando de naturaleza: estabilizar precios constituye una parte del problema, pero la percepción ciudadana empieza a concentrarse sobre el poder adquisitivo y la economía real de las familias.
Una inflación que bajó, pero que todavía se siente en el bolsillo
La encuesta también exhibe una diferencia importante entre los indicadores generales y la percepción individual.
BDM preguntó por una inflación informada para el último mes del 1,9%. Frente a ese número, 40,1% respondió que era menor al aumento de precios que personalmente percibía.
Otro 20,8% consideró que reflejaba parcialmente los aumentos; 19,1% sostuvo que los representaba adecuadamente; 18,2% consideró que el dato era incluso mayor a los aumentos percibidos y 1,8% no respondió.
La percepción cotidiana resulta todavía más clara cuando la consultora pregunta directamente qué ocurrió con los precios durante el último mes.
El 33,5% respondió que aumentaron bastante, el 28% que aumentaron poco y el 22,7% que aumentaron mucho. Apenas 14,6% consideró que permanecieron estables y 0,8% percibió disminuciones.
Es una advertencia para cualquier lectura exclusivamente macroeconómica: la reducción de la inflación no implica automáticamente que los consumidores perciban estabilidad de precios ni recuperación del poder adquisitivo.
El costo de vida aparece como otra señal de alarma
BDM también consultó sobre el dinero necesario para que una familia tipo de cuatro integrantes cubra sus necesidades.
Ante una referencia de $1.500.000 para la Canasta Básica Total —sin alquiler— incluida en la propia pregunta del estudio, 50,5% consideró que esa cifra era “mucho menor” de lo que realmente necesitaba una familia y otro 19,6% respondió que era “algo menor”.
Solamente 16,7% consideró que reflejaba aproximadamente las necesidades reales.
Es decir, siete de cada diez entrevistados entendieron que el monto utilizado como referencia en la pregunta quedaba por debajo del costo que perciben en su vida cotidiana. La formulación exacta utilizada por BDM puede consultarse en el informe.
El dato ayuda a entender por qué salarios y empleo desplazan a la inflación como preocupación: aunque los precios puedan crecer a una velocidad menor, la discusión social pasa también por el nivel desde el cual parten esos precios y por los ingresos disponibles para afrontarlos.
Una sociedad dividida sobre el futuro
Cuando la encuesta deja el presente y pregunta cómo estará la Argentina dentro de doce meses, las expectativas tampoco son favorables para el oficialismo.
El 13% cree que el país estará “mucho mejor” y 20,3% “algo mejor”. En conjunto, 33,3% expresa una expectativa optimista.
En cambio, 13,4% considera que estará “algo peor” y 35,8% “mucho peor”: 49,2% se ubica en el campo pesimista.
Otro 15,8% considera que todo seguirá igual y 1,7% no sabe.
Aquí aparece uno de los principales desafíos políticos de Milei.
Un Gobierno puede conservar un núcleo electoral competitivo aun atravesando dificultades. Pero para ampliar ese respaldo necesitará probablemente transformar los resultados macroeconómicos en una expectativa personal de progreso.
La confianza en el Gobierno también muestra desgaste
La encuesta de BDM registra además que solamente 39% manifiesta algún grado de confianza en el Gobierno Nacional para resolver los principales problemas del país, mientras que 60,3% expresa poca o ninguna confianza.
Dentro del primer grupo, 21,6% señala “mucha confianza” y 17,4% “algo de confianza”. Entre quienes desconfían, 13,6% tiene “poca confianza” y 46,7% directamente “ninguna”.
La imagen general del Gobierno reproduce prácticamente esa relación: 39,8% positiva frente a 58,5% negativa.
En el caso particular de Javier Milei, la imagen positiva alcanza 38,7%, mientras que la negativa llega a 59,8%.
No es un dato menor ni debería omitirse al analizar la encuesta.
Pero tampoco significa automáticamente que seis de cada diez argentinos votarían contra Milei. La misma encuesta demuestra precisamente que imagen e intención de voto miden fenómenos diferentes: aun con una valoración personal negativa elevada, el Presidente continúa primero en el escenario electoral planteado por BDM.
Bullrich, la figura oficialista mejor posicionada del relevamiento
Entre los dirigentes del oficialismo evaluados por BDM, Patricia Bullrich aparece con el mayor porcentaje de imagen positiva: 47,7%.
Le siguen Diego Santilli, con 43,1%; Sandra Pettovello, con 40,7%; Luis Caputo, con 38,5%; Luis Petri, con 35,4%; Victoria Villarruel, con 35,3%; Federico Sturzenegger, con 33,6%; y Martín Menem, con 31,2%.
Karina Milei registra 20,5% y Manuel Adorni 9%.
La encuesta también muestra que varios de estos dirigentes tienen balances de imagen negativos, por lo que el oficialismo no está exento del desgaste que atraviesa al sistema político.
Poggi: por qué el resultado nacional debe interpretarse con cautela
El estudio incluye al gobernador de San Luis, Claudio Poggi, dentro de una medición nacional de dirigentes considerados por BDM como opositores.
El gráfico de la página 22 le asigna 7,8% de imagen positiva, 30,8% negativa y, fundamentalmente, 61,3% de respuestas correspondientes a desconocimiento o falta de definición.
Ese último número es indispensable para interpretar correctamente el resultado.
No sería metodológicamente apropiado concluir, a partir de esta encuesta nacional, que Poggi tiene una determinada imagen entre los ciudadanos de San Luis. El estudio no constituye una encuesta provincial de la gestión de Poggi y más de seis de cada diez consultados a nivel nacional no expresaron una valoración positiva o negativa sobre él.
En consecuencia, el dato puede servir para analizar el nivel de conocimiento nacional del mandatario puntano, pero no para medir adecuadamente su respaldo dentro de la provincia.
Es una distinción importante, especialmente para un medio de San Luis.
Malvinas: una sociedad prácticamente partida frente a la posición de Milei
Otro capítulo del estudio aborda la controversia generada después de que jugadores de la Selección Argentina exhibieran una bandera vinculada con las Islas Malvinas y la posición expresada posteriormente por el Presidente.
BDM preguntó si los entrevistados estaban de acuerdo con la postura de Javier Milei.
El resultado fue muy equilibrado: 48,6% expresó acuerdo y 49,5% desacuerdo, con 2% de indecisos.
En términos estadísticos, una diferencia de apenas 0,9 puntos debe interpretarse con especial cautela frente al margen de error informado por el estudio.
Más que una victoria clara de alguna de las posiciones, el resultado retrata una sociedad prácticamente dividida en mitades frente a la cuestión planteada.
Racismo y discriminación: otro dato llamativo
La encuesta dedica también un apartado al clima social.
El 54,9% afirma que no considera que Argentina sea una sociedad racista, mientras que 26,5% cree que existen pocos casos de racismo y que el problema se exagera.
BDM agrupa ambas respuestas y señala que 81,4% no considera al racismo como una característica de la sociedad argentina o entiende que los casos son aislados y sobredimensionados.
En contraste, 16,5% considera que Argentina tiene problemas de racismo similares a otros países y 1,6% la define como una sociedad “muy racista”.
Sin embargo, cuando la pregunta se refiere a experiencias concretas de discriminación presenciadas durante los últimos doce meses, aparece otra realidad.
La discriminación por nivel económico o clase social es la más mencionada, con 34,3%, mientras que 25,6% afirma no haber presenciado ningún tipo de discriminación.
Le siguen la discriminación por orientación sexual o identidad de género (17,5%), nacionalidad o lugar de origen (16,7%), discapacidad (14,5%), religión (6,7%) y racismo o color de piel (6,6%).
Un liderazgo que existe, pero que no garantiza 2027
Tomada en conjunto, la encuesta de BDM ofrece una fotografía bastante más compleja que una simple división entre oficialistas y opositores.
Javier Milei sigue siendo el candidato individual con mayor intención de voto del escenario medido. La Libertad Avanza también resulta el espacio político con mayor identificación.
Son dos fortalezas concretas para el Gobierno Nacional.
Pero alrededor de ese núcleo electoral aparecen señales de advertencia igualmente concretas: deterioro de la imagen presidencial, desconfianza en la capacidad del Gobierno para solucionar problemas, preocupación por salarios y empleo, percepción de aumentos de precios y expectativas pesimistas para los próximos doce meses.
Otros relevamientos recientes muestran un escenario igualmente competitivo. El agregador EncuestAR, que recopila estudios publicados por distintas consultoras, registra durante julio y agosto mediciones con diferencias variables entre Milei y Kicillof y advierte correctamente que los resultados dependen de cada encuesta, metodología y escenario planteado.
Por eso, posiblemente el interrogante político de los próximos meses no sea solamente cuánto apoyo conserva Milei, sino qué ocurre con aquellos argentinos que acompañaron el rumbo económico esperando que el esfuerzo inicial se traduzca finalmente en una mejora concreta de su vida cotidiana.
La encuesta muestra que el oficialismo conserva competitividad. También muestra que esa competitividad no es un cheque en blanco.
El camino hacia 2027 permanece abierto.
Y, si los números actuales sirven como orientación, la economía cotidiana —salarios, empleo, poder adquisitivo y expectativas— tendrá mucho que decir sobre quién llegue mejor posicionado a esa elección.
Fuente principal: BDM Consultora, Argentina Agosto 2026. Estudio nacional de opinión pública sobre la situación política, económica, social y las preferencias electorales de los argentinos. Relevamiento nacional informado sobre 3.094 casos, margen de error ±1,8% y trabajo de campo del 28 de julio al 3 de agosto de 2026.
Contexto complementario: relevamientos nacionales publicados durante agosto de 2026 de Proyección Consultores y recopilación de encuestas de EncuestAR. Las comparaciones se utilizan exclusivamente como contexto y no como una serie estadística homogénea.
Link encuesta de BDM Consultora 👇🏻
