Efemérides
Día Mundial de la Papa Frita: la curiosa disputa por su origen y el secreto para que queden crocantes
Cada 20 de agosto se celebra a uno de los acompañamientos más populares del mundo. Aunque la papa nació en los Andes, Francia y Bélgica mantienen desde hace años una particular discusión sobre quién inventó la versión frita. ¿Cuál es el método para conseguirlas doradas por fuera y tiernas por dentro?
20 de agosto de 2026 - 23:13 hs.
Este jueves 20 de agosto se celebra el Día Mundial de la Papa Frita, una fecha que rinde homenaje a una preparación sencilla que logró conquistar mesas de prácticamente todo el planeta.
El origen exacto de la efeméride es incierto: no existe un acontecimiento histórico comprobado que explique por qué se eligió precisamente el 20 de agosto. Sin embargo, la fecha se instaló con los años como una oportunidad para celebrar este clásico gastronómico.
De los Andes al mundo
Mucho antes de convertirse en papas fritas, la historia comenzó en Sudamérica. La papa fue domesticada hace miles de años en la región andina, principalmente en territorios de los actuales Perú y Bolivia.
Con la llegada de los europeos a América, el tubérculo cruzó el Atlántico y comenzó a extenderse por Europa. Siglos después aparecería la preparación que hoy conocemos como papa frita.
Francia y Bélgica se disputan su creación
Determinar quién puso por primera vez las papas en aceite caliente no resulta tan sencillo.
Una de las historias más difundidas sostiene que las papas fritas nacieron en Bélgica, donde habitantes del valle del río Mosa habrían comenzado a cortar papas con forma de pequeños peces y freírlas cuando el río se congelaba y no podían pescar.
Sin embargo, esta versión fue cuestionada por investigadores gastronómicos. El historiador Pierre Leclercq, de la Universidad de Lieja, sostiene que existen mayores evidencias de que las papas fritas se popularizaron primero en París, entre fines del siglo XVIII y comienzos del XIX, vendidas en las calles y ferias de la capital francesa.
La preparación habría llegado posteriormente a Bélgica, donde desarrolló una enorme tradición propia. Allí se perfeccionó, entre otras cosas, la técnica de realizar dos frituras para conseguir un interior tierno y un exterior bien crocante.
El secreto para hacer papas fritas bien crocantes
Aunque parece una receta sencilla, algunos pasos pueden cambiar completamente el resultado.
Después de cortar las papas en bastones de tamaño similar, conviene dejarlas al menos 30 minutos en agua fría para retirar parte del almidón. Luego deben secarse muy bien antes de entrar en contacto con el aceite.
Uno de los métodos más utilizados es la doble cocción: primero se fríen a una temperatura aproximada de entre 130 °C y 140 °C para cocinar el interior sin dorarlas demasiado. Después de dejarlas reposar, vuelven al aceite a unos 180 °C o 190 °C hasta quedar doradas y crocantes.
También es importante no colocar demasiadas papas juntas, porque la temperatura del aceite cae y pueden terminar blandas y aceitosas.
Finalmente, la sal se agrega inmediatamente después de retirarlas del aceite.
Un clásico que nunca pasa de moda
En bastones, rejilla, rústicas, finitas, con cheddar, acompañando una hamburguesa, un lomito o simplemente solas con alguna salsa, las papas fritas encontraron distintas versiones alrededor del mundo.
Y aunque Francia y Bélgica todavía puedan discutir sobre quién tuvo primero la idea de freírlas, hay algo sobre lo que probablemente exista bastante más consenso: pocas cosas generan tanta tentación como un plato de papas fritas recién hechas.
