Sociedad
Desde hoy, los adolescentes pueden ser imputados desde los 14 años: qué cambia con el nuevo Régimen Penal Juvenil
La Ley 27.801 comenzó a regir este sábado 5 de septiembre en todo el país. Reduce de 16 a 14 años la edad mínima de responsabilidad penal, establece penas de hasta 15 años para los delitos más graves y contempla medidas alternativas a la prisión.
5 de septiembre de 2026 - 13:29 hs.
Desde este sábado 5 de septiembre rige en todo el territorio argentino el nuevo Régimen Penal Juvenil, una reforma que modifica de manera sustancial el tratamiento judicial de los delitos cometidos por adolescentes.
La Ley 27.801 fue sancionada por el Congreso de la Nación el 27 de febrero de 2026 y publicada en el Boletín Oficial el 9 de marzo. La propia normativa estableció su entrada en vigencia 180 días después de su publicación.
El cambio de mayor impacto es la reducción de la edad mínima de responsabilidad penal. A partir de ahora, el régimen alcanza a adolescentes desde los 14 años y hasta antes de cumplir los 18 cuando sean imputados por hechos considerados delitos por el Código Penal o las leyes penales especiales.
De esta manera, los adolescentes de 14 y 15 años pasan a estar alcanzados por el sistema penal juvenil. La nueva legislación reemplaza el régimen establecido por la Ley 22.278, vigente desde 1980.
Ser imputable desde los 14 años, sin embargo, no significa que un adolescente vaya automáticamente a prisión. El nuevo sistema contempla distintas sanciones y medidas alternativas al encierro, dependiendo del delito cometido, la pena prevista y las circunstancias particulares de cada caso.
Entre las medidas previstas se encuentran amonestaciones, prohibiciones de acercamiento o contacto con las víctimas, programas educativos, capacitación laboral y otras herramientas destinadas a favorecer la integración social y disminuir la reincidencia.
Para los delitos de mayor gravedad, la legislación permite aplicar penas privativas de la libertad. No obstante, prohíbe expresamente la prisión o reclusión perpetua para adolescentes y fija en 15 años el máximo de privación de la libertad.
Además, los menores privados de su libertad deberán permanecer en establecimientos especializados y separados de las personas adultas.
La normativa también establece que las sanciones deberán tener una finalidad fundamentalmente educativa y de resocialización, con intervención de equipos especializados y seguimiento de cada adolescente.
Otro de los puntos incorporados por el nuevo régimen es una mayor participación y protección de las víctimas durante el proceso judicial. También se establece la responsabilidad civil de los progenitores por los ilícitos cometidos por sus hijos, de acuerdo con las disposiciones del Código Civil y Comercial.
La aplicación del régimen requerirá además que las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires adecuen sus procedimientos y estructuras para intervenir en causas que involucren a adolescentes de entre 14 y 17 años.
Con la entrada en vigencia de la Ley 27.801, Argentina deja atrás un régimen penal juvenil que permaneció vigente durante más de cuatro décadas. Desde este sábado, el cambio central ya es efectivo en todo el país: la edad mínima de responsabilidad penal pasa de los 16 a los 14 años.
