Sociedad
Chubut: polémica por la venta de carne de burro y un proyecto que genera debate
En la provincia de Chubut se desató una fuerte controversia tras la aparición de carne de burro en carnicerías de la ciudad de Trelew, donde comenzó a comercializarse a un valor cercano a los $7.500 por kilo. La iniciativa forma parte de un proyecto productivo que busca abrir una nueva alternativa económica en medio de la crisis del sector ovino.
14 de abril de 2026 - 11:10 hs.
La propuesta, impulsada por el productor Julio Cittadini en la zona de Punta Tombo, apunta a aprovechar campos actualmente improductivos. Según explicó, la especie se adapta fácilmente a las condiciones del lugar, requiere bajo mantenimiento y podría convertirse en una opción viable frente a la falta de rentabilidad de la ganadería tradicional.
En esta etapa inicial, el precio del producto resulta considerablemente menor al de la carne vacuna, que en la región puede alcanzar los $25.000 por kilo. De acuerdo a sus impulsores, el valor podría estabilizarse en torno a la mitad del costo de la carne de vaca si el proyecto avanza hacia una producción a mayor escala.
Respecto a sus características, sostienen que la carne de burro presenta similitudes con la vacuna, tanto en textura como en sabor, y se comercializa bajo cortes habituales como costilla, lomo y peceto.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta una fuerte resistencia cultural. Una encuesta reflejó que el 70% de las personas no consumiría este tipo de carne, mientras que solo una minoría se muestra dispuesta a probarla. La empatía con el animal aparece como uno de los principales factores de rechazo.
Con el objetivo de revertir esta percepción, el próximo 16 de abril se realizará una degustación abierta al público en una parrilla local, donde se buscará acercar el producto a los consumidores.
El proyecto, denominado “Burros Patagones”, también contempla a futuro la exportación de subproductos, como el cuero hacia mercados internacionales, lo que ampliaría su potencial económico.
De esta manera, la provincia se convierte en escenario de una experiencia inédita en el país, donde la necesidad de generar nuevas alternativas productivas abre un debate que combina economía, cultura y hábitos alimentarios.
