Desarrollo Productivo
Carne Wagyu producida en San Luis llegó a China y preparan exportaciones a mayor escala
Una empresa familiar del sur de San Luis logró producir carne Wagyu en Buena Esperanza y concretó su primer envío al mercado chino. Tras la experiencia inicial con ocho animales, el Grupo Tigonbu ahora busca aumentar el volumen y avanzar hacia futuras exportaciones en contenedores.
1 de octubre de 2026 - 10:12 hs.
El proyecto se desarrolla en Huelucan, establecimiento ubicado sobre la Ruta Nacional 148 y perteneciente a una familia con más de medio siglo de trayectoria en la ganadería y el mejoramiento genético.
Los animales fueron obtenidos utilizando semen argentino de Wagyu, raza originaria de Japón y reconocida mundialmente por la calidad y el marmoleo de su carne, sobre vientres Angus pertenecientes al propio rodeo de la empresa.
La iniciativa ya superó la etapa experimental. Los primeros ocho animales fueron faenados en Córdoba y posteriormente su carne viajó en avión hacia China.
Los resultados obtenidos alentaron a la empresa a avanzar hacia una segunda etapa. El objetivo ahora es alcanzar el volumen necesario para realizar envíos mediante contenedores y darle una mayor escala comercial al proyecto.
Novillos de alrededor de 800 kilos
Una de las particularidades de la producción es el peso alcanzado por los animales. Mientras la hacienda convencional de Tigonbu destinada a exportación sale con aproximadamente 500 kilos, los Wagyu fueron llevados hasta alrededor de 800 kilos.
Para conseguirlo se realizó una recría más prolongada, aunque posteriormente se utilizó esencialmente el mismo esquema de alimentación aplicado al resto de la hacienda.
Otro de los resultados destacados fue el marmoleo obtenido, una de las principales características que diferencian a esta carne. Según explicó Gastón Alberto González, actual responsable de la empresa, se consiguieron registros de 7, 8, 9 y hasta 10.
Actualmente, Tigonbu maneja alrededor de 6.000 cabezas en terminación, contabilizando hacienda propia y animales en hotelería.
Una historia ganadera de más de medio siglo
La llegada al Wagyu forma parte de un proceso productivo que comenzó varias décadas atrás.
Nelson Alberto González, de 82 años, continúa la empresa fundada por su padre, Nelson Roberto González. Actualmente, su hijo Gastón Alberto González está al frente de la compañía, dando continuidad a una nueva generación de la familia.
Uno de los hitos de esa historia ocurrió en 1970, cuando el abuelo de Gastón adquirió el primer toro Angus Colorado. Desde entonces, la firma mantuvo una política de incorporación de tecnología y genética para mejorar sus rodeos.
Huelucan posee además unas 4.000 hectáreas destinadas a cultivos como maíz y soja y un feedlot con capacidad aproximada para 4.000 cabezas.
El establecimiento cuenta con una importante base forrajera, con pasturas y alfalfa durante el verano y avena y centeno durante el invierno. Allí también se desarrolla la Prueba Pastoril “Test del Río Quinto” de Angus Centro.
La estructura productiva integra además agricultura y ganadería con producción de bioetanol y biogás, generación de energía eléctrica y térmica y aprovechamiento de subproductos agrícolas.
El envío inicial de ocho animales funcionó como una primera prueba para comprobar que la carne Wagyu producida desde Buena Esperanza podía completar toda la cadena, ser faenada y llegar al mercado chino.
Superada esa instancia, el desafío de la empresa puntana será aumentar la escala y consolidar desde el sur de San Luis una producción de carne diferenciada y de alto valor agregado con destino internacional.
