Astronomía
Mirá al cielo: julio ofrecerá tres imperdibles eventos astronómicos
Las vacaciones de invierno llegan con una propuesta ideal para quienes disfrutan de observar el cielo.
6 de julio de 2026 - 19:06 hs.
Durante julio se producirán tres importantes fenómenos astronómicos: el afelio de la Tierra, un nuevo aniversario de la llegada del ser humano a la Luna y la esperada lluvia de meteoros delta acuáridas.
El primer evento tendrá lugar este lunes 6 de julio, cuando la Tierra alcance el afelio, el punto más alejado del Sol en su órbita. Aunque pueda parecer extraño, esto no significa que haga más frío por la distancia al Sol, ya que las estaciones del año dependen de la inclinación del eje terrestre. Según explicó el astrónomo Ronny Tapia, del Parque Astronómico de La Punta (PALP), el planeta estará a unos 152 millones de kilómetros del Sol, aproximadamente dos millones de kilómetros más que la distancia promedio.
El 20 de julio se conmemorarán 57 años del histórico alunizaje del Apolo 11, la misión que en 1969 permitió que los primeros astronautas caminaran sobre la
superficie de la Luna.
Este acontecimiento marcó un antes y un después en la exploración espacial y, además, inspiró en Argentina la celebración del Día del Amigo.
El tercer gran atractivo llegará con la lluvia de meteoros delta acuáridas, que estará activa entre el 12 de julio y el 23 de agosto, aunque alcanzará su máxima intensidad durante la noche del 30 de julio.
En condiciones ideales podrán observarse hasta 25 meteoros por hora, ofreciendo uno de los espectáculos celestes más esperados del invierno.
Los especialistas recomiendan disfrutar de este fenómeno a simple vista, sin necesidad de telescopios ni binoculares, desde un lugar oscuro y alejado de las luces de las ciudades. También aconsejan tener paciencia para que la vista se adapte a la oscuridad y llevar abrigo debido a las bajas temperaturas.
Además de estos eventos, julio es considerado uno de los mejores meses del año para la observación astronómica. Las largas noches invernales y los cielos generalmente despejados brindan excelentes condiciones para apreciar estrellas, cúmulos y otros objetos del firmamento, convirtiendo al receso invernal en una oportunidad ideal para disfrutar de un verdadero espectáculo natural.
