Efemérides

30 años sin Gilda: la voz que se convirtió en leyenda y que Argentina nunca dejó de cantar

Este 7 de septiembre se cumplen 30 años de la muerte de Miriam Alejandra Bianchi, Gilda. Tenía apenas 34 años cuando perdió la vida en un accidente en la Ruta Nacional 12 junto a su hija, su madre y parte de su banda. Tres décadas después, sus canciones siguen atravesando generaciones y su figura permanece como uno de los grandes símbolos de la música popular argentina.

7 de septiembre de 2026 - 10:53 hs.

Hay canciones capaces de sobrevivir al paso del tiempo. Basta escuchar los primeros acordes de “No me arrepiento de este amor” para comprobar que Gilda es una de esas artistas que nunca terminaron de irse.

Este lunes 7 de septiembre se cumplen exactamente 30 años de la tragedia que terminó con la vida de Miriam Alejandra Bianchi, conocida para siempre como Gilda.

La cantante viajaba hacia Chajarí, Entre Ríos, para realizar una presentación cuando el micro en el que se trasladaba sufrió un grave accidente en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12.

Gilda tenía solamente 34 años. En el siniestro también murieron su hija Mariel, de 10 años; su madre, Tita; tres integrantes de su banda y el chofer del micro.

DE MAESTRA JARDINERA A ESTRELLA DE LA CUMBIA

Gilda había nacido el 11 de octubre de 1961 en Villa Devoto, Buenos Aires. Antes de convertirse en cantante había estudiado para maestra jardinera y llevó durante años una vida alejada de los escenarios.

Su llegada a la música tropical significó enfrentarse a un ambiente predominantemente masculino. Sin embargo, su particular voz, su imagen y especialmente sus canciones comenzaron a abrirle un lugar propio.

Su nombre artístico estuvo inspirado en “Gilda”, el célebre personaje cinematográfico interpretado por Rita Hayworth.

A comienzos de la década del 90 inició una carrera profesional que sería corta, pero suficiente para dejar canciones que terminarían convirtiéndose en clásicos.

“Fuiste”, “Corazón valiente”, “No me arrepiento de este amor”, “No es mi despedida” y su versión de “Paisaje” son algunos de los temas que continúan sonando, incluso entre generaciones que nacieron muchos años después de su muerte.

UNA TRAGEDIA QUE DIO PASO AL MITO

La muerte de Gilda provocó una enorme conmoción, pero con el paso de los años ocurrió algo poco frecuente: su figura no se apagó, sino que se hizo cada vez más grande.

Sus discos continuaron escuchándose, sus canciones trascendieron el ambiente de la cumbia y comenzaron a ser interpretadas por artistas de diferentes géneros.

Al mismo tiempo surgió alrededor de su figura una profunda devoción popular. Muchos seguidores comenzaron a atribuirle milagros y favores, y el lugar donde ocurrió el accidente se convirtió en un sitio de peregrinación.

Allí, sobre la Ruta 12, sus admiradores dejan fotografías, cartas, flores, velas y agradecimientos. Para muchos dejó de ser solamente una cantante y pasó a ocupar un lugar especial dentro de la religiosidad popular argentina.

Su vida también llegó al cine. En 2016 se estrenó “Gilda, no me arrepiento de este amor”, protagonizada por Natalia Oreiro, una película que acercó su historia a nuevas generaciones.

30 AÑOS DESPUÉS, GILDA SIGUE SONANDO

Pasaron tres décadas desde aquel 7 de septiembre de 1996.

Cambió la música, cambiaron las generaciones y cambió la manera de escuchar canciones. Pero Gilda sigue ahí.

Su voz aparece en fiestas, cumpleaños, boliches, recitales y celebraciones familiares. “No me arrepiento de este amor” se convirtió prácticamente en un himno popular argentino.

Quizás allí esté la dimensión de su legado: Gilda murió con apenas 34 años y una carrera que todavía tenía muchísimo camino por recorrer, pero dejó canciones que consiguieron algo mucho más difícil.

Treinta años después, Argentina todavía las canta.

COMPARTIR NOTA

Temas relacionados
Scroll al inicio